La falta de energía tiene un nombre “burnout”

El estilo de vida dinámico y actual de las grandes ciudades alrededor del mundo están modificando la forma en la que las personas se adaptan a ese nivel de estrés.

Es fácil identificar cuando estamos excediendo nuestro propio límite, sin embargo, nuestro cuerpo tiene la característica inherente de adaptarse constantemente a esa exigencia, incluso poniéndonos al borde del “burnout”.

Este síndrome es un padecimiento crónico y degenerativo donde existe un desgaste excesivo en el cuerpo, sin que tenga las condiciones óptimas para su recuperación, provocando así una descompensación en la relación desgaste/recuperación, del día a día.

Privar al cuerpo de estos elementos necesarios para su buen funcionamiento ocasiona una serie de problemas que, de no atenderse, pueden provocar padecimientos más severos y delicados que pueden comprometer el estado de la salud.

Síntomas del “Burnout”


Al tratarse de un padecimiento crónico, inicialmente podríamos no percibir ninguna diferencia o anormalidad, simplemente puede tratarse de una sensación de cansancio, apatía y mal humor, que se va intensificando gradualmente hasta manifestarse físicamente. Los síntomas de “burnout” están agrupados en 5 categorías: físicos, emocionales, de comportamiento, interpersonales y actitudinales.1

Cada uno de estos tiene sus manifestaciones e implicaciones, pudiendo ser perjudicial para el desarrollo de las tareas profesionales diarias; comprometiendo así nuestra capacidad en la toma de decisiones y el pensamiento crítico debido a una condición desfavorable en el cuerpo.

En el plano profesional, las consecuencias del “burnout” pueden ser muy complicadas para los equipos de trabajo, los clientes y las instituciones con las que se tiene interacción.2

Identificación

Una de las acciones más importantes en el proceso de desgaste desmedido es poder identificar una disminución en la capacidad física de las personas, una tolerancia disminuida a procesos o actividades físicas habituales, sensación de distracción o torpeza motriz son las primeras manifestaciones de un problema mayor. Es fácil identificar que algo no está bien, si una o más de las situaciones descritas están presentes y con mayor frecuencia e intensidad.

Tratamiento

Al tratarse de un desgaste crónico, lo mejor es detectar las fuentes de estrés que están afectando el ciclo de desgaste / recuperación del cuerpo. A su vez, es importante identificar los malos hábitos que impiden que el cuerpo cumpla con sus ciclos naturales de regeneración.

El uso y aplicación de un tratamiento de restitución celular como el de “Energía, Estrés y Revitalización” de Golden Health® puede ayudarle al cuerpo a mantener las condiciones óptimas nutricionales para recuperarse del “burnout” en una base semanal de aplicación, e iniciar el proceso para restablecer un estilo de vida más saludable, donde la alimentación, la actividad física y el descanso sean los ejes rectores.

De esta manera, el “burnout” no será un elemento que defina nuestra actitud o nuestra condición, sino una oportunidad para mejorar nuestro estilo de vida y expandir las posibilidades que tiene nuestro cuerpo; un incremento en el potencial intelectual y en la confianza con las que enfrentamos nuevos retos. Agenda tu cita




Referencias
1 .- KAHILL, S. (1988). SYMPTOMS OF PROFESSIONAL BURNOUT: A REVIEW OF THE EMPIRICAL EVIDENCE. CANADIAN PSYCHOLOGY/PSYCHOLOGIE CANADIENNE, 29(3), 284-297. HTTP://DX.DOI.ORG/10.1037/H0079772
2 .- MASLACH, C, AND JACKSON, S E (1981) THE MEASUREMENT OF EXPERIENCED BURNOUT *. JOURNAL OF OCCUPATIONAL BEHAVIOUR,(2), 99-113. https://smlr.rutgers.edu/sites/default/files/documents/faculty_staff_docs/TheMeasurementofExperiencedBurnout.pdf

Por: Arnoldo Orellana [Coolest MX]

Anterior

Golden Health

Siguiente

Estrés